jueves 25 de agosto de 2011

Limite constitucional al déficit presupuestario.

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A continuación, les damos el trabajo hecho a aquellos políticos que deseen implementar una reforma constitucional para limitar el déficit presupuestario.

1. Límitar el déficit público en la Constitución Española de 1978.

Pueden realizar una lectura mesurada del artículo escrito para el IJM en el mes de junio del pasado año 2010, dado que se explica y sugiere una propuesta de reforma de los artículos 133, 134 y 135 CE para limitar déficit presupuestario, impuestos y endeudamiento del Estado:



2. Dos apuntes complementarios sobre cómo limitar el déficit público.

Para que funcione a medio y largo plazo el límite constitucional:

  • El déficit público debe quedar situado en el 0% PIB y, como mínimo, su incumplimiento debe quedar también aprobado por los ciudadanos dado que sufrirían los efectos del mismo. Esto significa que, los partidos políticos deberían pasar una barrera legislativa para poder incurrir en déficit presupuestario, por ejemplo, mediante un referéndum obligatorio (artículo 92 CE)  
  • Evidentemente, sería más interesante todavía la reforma constitucional, si legislase que, en caso de obtenerse superávit, se debe proceder a realizar una reducción equivalente de impuestos en el siguiente ejercicio presupuestario, que debe afectar a todos los ciudadanos.

3. Referéndum obligatorio y vinculante en el artículo 92 CE.


Y, para los que tengan dudas al respecto, también pueden leer con simpatía, tolerancia y mesura -sin las cuales es imposible analizar y entender las ideas de los demás-, el siguiente link donde se comentaban estos asuntos en el IJM el pasado mes de abril 2011:


Después de años pensando y escribiendo en el IJM sobre asuntos de reforma constitucional, entiendo que el único método que interpondría una barrera legislativa sería implementar el límite constitucional al déficit presupuestario de modo que la Constitución obligue a la convocatoria de un referéndum vinculante (con el consecuente desgaste electoral del Gobierno que lo solicite), en cada ejercicio en el cual un Gobierno (que estuviese gestionando mal los fondos públicos) pretendiese saltarse el límite constitucional para incurrir en déficit público en lugar de realizar el correspondiente ajuste presupuestario.


4. Reforma constitucional "hayekiana"

Ésa barrera legal sería solo "rebasable" por un Gobierno si ante una nueva situación de crisis grave explicase y convenciese a los ciudadanos, que es una situación puntual y temporal y quedase vinculada a un Plan de Austeridad previo que, nuevamente, llevase las cuentas públicas al déficit del 0% del PIB, bien para limitar el gasto de todas las Administraciones Públicas, bien para lograr superávit y aplicarlo a reducir los impuestos de los ciudadanos.

Desde luego, sería una medida "hayekiana" (*) en el sentido de introducir una reforma escalonada de las instituciones que permitiría limitar el gasto del Estado, interponiendo barreras legales frente a la acción de políticos intervencionistas. 

España está intervenida "de facto" por los socios que están comprando la deuda soberana que emite el Tesoro Público de España y que, a cambio, están exigiendo reformas al inepto Sr. Rodríguez Zapatero.

La presión política y las condiciones establecidas por el BCE y los socios europeos, principalmente Alemania y Francia, para seguir comprando deuda soberana española y evitar que España tenga que ser rescatada por el BCE y el FMI, está exigiendo que, en contra de sus principios ideológicos socialistas, muchos políticos españoles adopten medidas sensatas y tengan algo más de cuidado en la gestión de los asuntos económicos y financieros del Estado porque, sin duda, afectan muy seriamente al bolsillo de los ciudadanos españoles y europeos.

5. Desconfianza en la clase política.

Ver para creer. Sin embargo, algunos ciudadanos seguimos desconfiando de la posibilidad "real" de una reforma correcta para limitar el déficit público del Estado. Muchos ciudadanos han perdido la confianza de que la actual clase política tenga como colectivo el sentido de Estado y la moralidad suficientes para aprobar una herramienta legislativa de verdadero “autocontrol” del déficit público.

Es decir, desconfiamos de que se pueda implementar legalmente una reforma constitucional que, en el futuro, no pueda saltarse otro Gobierno insensato y manirroto, de modo similar a como ha desgobernado las cuentas públicas el Sr. Rodríguez Zapatero, para volver a jugar a la utopía del gasto "social" descontrolado, que endeuda a los ciudadanos para el resto de sus vidas y paraliza la economía de España.

Tenemos muchos ejemplos, de cómo la actual casta política en España no está acatando la Constitución, ya que se dictan leyes, reglamentos, normas y resoluciones en contra de la misma. Véase el nuevo estatuto de autonomía de Cataluña, a modo de ejemplo, para constatar cómo no se cumple de "rule of Law" en España. Y, lamentablemente, obsérvese cómo un tribunal político denominado Tribunal Constitucional valida los atropellos que se realizan a la Constitución.

Una reforma constitucional para limitar el déficit público queda "vacía" de contenido legal en la práctica si no viene acompañada, como mínimo, de cambios para garantizar la independencia de los jueces y para dotar de separación de poderes a España.