martes, 28 de febrero de 2012

AFERNANDEZ: ¿CÓMO VENCER UN DESAFÍO SEPARATISTA ? (I)

--
El europarlamentario, Don Jaime Mayor Oreja, alertaba la semana pasada del escenario separatista que, previsiblemente, tendremos que afrontar dentro de un año, en marzo de 2013, inmediatamente después de las elecciones autonómicas en el País Vasco, si consigue ganar el movimiento separatista de AMAINUR o, en su defecto, del PNV.


Sin embargo, ante ése futuro escenario de ofensiva separatista cabe preguntarse: ¿cuál debe ser la estrategia constitucionalista? y ¿cómo se puede vencer el desafío separatista?.

Por ello, permítanme que, a continuación, analice brevemente los cuatro puntos que entiendo esenciales para lograr vencer el desafío separatista:

1º) Cohesión de los Constitucionalistas

En primer lugar, el desafío -Ruptura de España- que deberemos afrontar requerirá una inquebrantable cohesión por parte de los constitucionalistas, tal y ocmo mecionaba correctamente el ex ministro, Don Jaime Mayor Oreja. Sin embargo, también, se requiere que el nuevo Gobierno de España, presidido por Mariano Rajoy Brei, analice con urgencia la situación para poder actuar con sentido de Estado realizando movimientos políticos inteligentes para poder hacer frente a la ofensiva separatista.

2º) Explicación pormenorizada del desafío separatista

En segundo lugar, se requerirá que trabajen de forma conjunta y con un único mensaje aquellos políticos, que todavía mantengan referentes éticos en la defensa efectiva de los derechos y libertades de todos los españoles independientemente del territorio donde vivan, para que los medios de comunicación expliquen pormenorizadamente cuál es el desafío separatista y cuáles serán las consecuencias territoriales, sociales, culturales,  económicas, legales,... que se derivarían de un proceso de ruptura de España.  

3º) Restitución de los derechos políticos de los exiliados del País Vasco

En tercer lugar, sería preciso que se llevase a la práctica la idea de la Fundación DENAES (1) (2) que exige que puedan votar los más de 200.000 exiliados que han huido del País Vasco a otras regiones de España, para poder evitar la constante coacción del separatismo sobre los discrepantes, para vivir sin la constante opresión de sentir amenzadas su vida, familia o propiedades y, en definitiva, para evitar la violencia terrorista.

Parece ser que el actual Gobierno ha encargado un informe para que los exiliados vascos puedan votar que debería analizar la posibilidad de implementar legislativamente en la ley electoral que "los miles vascos que hayan sido desterrados por las consecuencias directas e indirectas de la amenaza y extorsión etarra" puedan votar en las elecciones autonómicas.

Sin embargo, dado que el calendario legislativo es corto antes de las próximas elecciones autonómicas vascas en marzo 2012, esperamos que el Gobierno de España actué con rapidez porque entendemos que podría ser interesante implementar un cambio de la ley electoral que sea simple y efectivo como, por ejemplo, permitir que "cualquier ciudadano pueda votar en su Comunidad Autónoma de nacimiento con independencia del lugar en el que esté residiendo", sin tener que entrar a valorar si ha sido (o sigue siendo) objeto de amenaza o extorsión por parte del entremado de organizaciones de ETA y, a efectos prácticos, tan sólo con la sencilla acreditación que permite la presentación del voto junto con un certificado de nacimiento expedido por un registro civil.

4º) Ley de aplicación del Artículo 155 CE

Y, finalmente, en cuarto lugar, el Gobierno de España debe tener bien presente que el artículo 155 de la Constitución Española de 1978 deberá ser aplicado para frenar cualquier desafío separatista por parte de las autoridades de una Comunidad Autónoma.

    Artículo 155. (versión actual) 
  1. Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras Leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.
  2. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas.
Quizás la abogacía del Estado, depoendiente del Ministerio de Justicia, debería valorar si la redacción abierta del artículo 155 CE es mejor que una readacción más amplia que explicite casos y modos de actuación del Gobierno. En cualquier caso, podría ser preciso que el Parlamento de España aprobase tan pronto como fuese posible una nueva ley que desarrollase la aplicación del artículo 155 CE.

Dicha nueva ley tendría que establecer cómo actuar ante situaciones imprevistas de secesión unilateral como en Kosovo ó bien ante procesos de autodeterminación como en Escocia. Y debería legislar cómo actuar ante actuaciones de políticos autonómiocos, que no están contempladas en nuestra Constitución de 1978, cuando atentan contra la integridad territorial de España (Art.2 CE), y cuando no están sujetas a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico (Art. 9 CE).
Al fin y al cabo, el Gobierno dispone de las fuerzas armadas que "tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad terriitorial y el ordenamiento constitucional" (Art. 8 CE).

En su momento, propusimos una posible reforma para frenar el nacionalismo totalitario vía artículo 155 CE con la intención de definir mejor cuál debería ser la actuación de un Gobierno ante posibles desafios soberanistas planteados por parte de las autoridades de una Comunidad Autónoma y, con modestia pero con el mejor sentido de Estado, planteamos su nueva redacción del siguiente modo:

     Artículo 155 CE (propuesta)
  1. Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente a los derechos y libertades individuales dentro de su territorio, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.
  2. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno deberá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas y, en caso de ser necesario, podrá aplicar el artículo 116.
  3. Para la ejecución de las medidas previstas en los apartados anteriores, en caso de ser necesario, el Gobierno también podrá suspender la aplicación del Estatuto de Autonomía y asumir todas las competencias del mismo durante un periodo no superior a cuatro años. La suspensión de la aplicación del Estatuto de Autonomía deberá ser ratificada en referéndum por todos los ciudadanos del país, conforme al artículo 92, antes de transcurrido un año.
  4. Transcurrido el tiempo de suspensión del apartado anterior, se aplicará el Estatuto de Autonomía, se restituirán las competencias y se convocarán elecciones autonómicas en la Comunidad Autónoma afectada.
Sin embargo, dado que no parece que se contemple en el corto y medio plazo una reforma constitucional y, especialmente, debido al escaso margen que queda para la celebración de las próximas elecciones autonómicas en el País Vasco, parece más rápido y conveniente implementar una nueva Ley que establezca cuáles pueden ser las actuaciones del Gobierno como consecuencia de la aplicación del artículo 155 CE.

En resumen, proponemos que se legisle una nueva ley de aplicación del artículo 155 CE para que el Gobierno de España pueda afrontar con garantías constitucionales la posibilidad de actuar ante un escenario de desafío separatista que es lo que, previsiblemente, parece que intentarán imponer los partidos nacionalistas (liderados por AMAINUR y/o PNV) mediante un intento de separación unilatreal al estilo de Kosovo ó bien por medio de un proceso de autodeterminación al estilo de Escocia, acompañados de intentos de movilización por medio de manifestaciones, conferencias internacionales, reuniones con mediadores u organismos internacionales, intentos de reconocimiento oficial,...